¡Hola! Mi nombre es Alejandro:

Todo este proyecto comenzó el día en que vine a este mundo, ya que estas aficiones y gustos se llevan en el corazón desde que naces. Despegó y fue cogiendo forma hace 20 años en Argentina con el nacimiento de Zoomanía, una tienda especializada en aves y animales exóticos. Si tenéis 30 segundos os cuento rápidamente como empezó todo...

Siempre, de pequeño mis padres protestaban porque les llenaba la casa de bichos. Con el tiempo, mi madre, que fue la más incentivadora en esta afición, me fue dando rienda suelta. Pero no siempre salen bien las cosas en la vida, y esa rienda se corto el 4 de enero de 1988, cuando mi madre murió. Pese a todo, y al quedarme solo, mi mente seguía con ese sueño y poco tiempo después nace ZOOMANÍA.

En aquella época, teníamos en nuestras instalaciones algunos animales muy raros de ver, como Juan, el ñandú; Pancho, un buitre negro del amazonas; Pipi y Pepe, una pareja de monos saimirí; Tronco, el castor; Beatriz, una guacamaya; Tío Cosa, el aguara guazú; Pato, Peto, Pito, Poto y José Luis, 5 guazunchos; y la más buena y amigable de todas las mascotas que mantenía en ese momento, Valí, el puma rojo de la pampa. Todos estos animales estaban en nuestra parcela y perfectamente acondicionados junto con otros más normales como Martín Ulises, mi coker americano; Kiara, mi doberman; Dalma, mi dálmata; y Enrique, el carnero; entre otros. Todos ellos me enseñaron que no existe animal violento o agresivo y que dándoles amor, cariño y manteniéndolos correctamente, podíamos vivir en armonía y aspirar a más. Poco a poco, nos fuimos introduciendo en el fascinante mundo de los reptiles, con las serpientes y los grandes lagartos. En un principio solo eran animales que recogíamos en nuestras instalaciones, los recuperábamos y los entregábamos al Zoológico de Buenos Aires o al Zoológico de Luján, cuyo dueño, Jorge Semino, colaboraba en muchísimos proyectos de recuperación de fauna autóctona y vida silvestre.

A finales de 1989 decidí hacer un viaje a Europa. Poco después, el 2 de Mayo del año 2000, conocí España, la cual me cautivó con la diversidad de fauna, sus montes de encinares, sus pantanos, montañas y... ¿por qué no?, ¡con sus hermosas mujeres! y con la cantidad de gente que comparte esta aficiðn. Afición que no acaba aquí, que cada día que pasa se clava más dentro de mi corazón.

Por eso me quede aquí, en este hermoso país, el país donde nacieron mis padres y abuelos, el cual hice mío también. Ahora quiero mostraros y compartir todo aquello por lo cual sigo viviendo, ya que aquí o en Argentina, mi corazón sigue latiendo por lo mismo que latía hace 30 años; por lo mismo que late por vosotros si estáis leyendo esto: por un lagarto, una culebra, un milano o un ratón. El mío late por esto que ahora te voy a mostrar...